Restaurante: La Table de la Hostellerie de Plaisance**

Hablábamos en la anterior entrada al Blog de una ruta con nuestro deportivo hacia la zona vinícola de Burdeos, más concretamente hasta el pueblecito de Saint-Emilion y os prometíamos una breve reseña del mejor restaurante de la localidad. Aquí la tenéis!

Unos cuantos Porsche clásicos en la zona del Medoc, no lejos de Saint-Emilion

La Hostellerie de Plaisance***** es el hotel más lujoso que hay en Saint-Emilion. Verdaderamente céntrico y con todo lo que va asociado a la cadena Relais & Chateaux. Entrar en este sitio es un “no fallar”. Todo el lujo y refinamiento francés los podemos encontrar aquí en su más pura esencia.

Terraza de la Hostellerie
Terraza de la Hostellerie

Y como suele suceder en Francia, gran cantidad de los mejores restaurantes del país vecino están en los mejores hoteles, y el restaurante de la Hostellerie de Plaisance no desentona en esta regla del buen vivir y mejor yantar. Un día es un día, y atraídos por las dos estrellas Michelin del restaurante estábamos dispuestos a quedar deslumbrados por lo que allí se ofrece.

Entrada principal a la Hostellerie de Plaisance
Entrada principal a la Hostellerie de Plaisance

Casi siempre sucede lo mismo en esto de los restaurantes con estrella Michelin. Uno sabe que va a comer bien, o al menos que va a tener una experiencia distinta, pero siempre entras con esa pregunta interna y secreta: ¿Merecerá la pena gastar el dinero que nos van a cobrar por lo que nos van a dar a cambio?

Dos estrellas que brillan como dos soles
Dos estrellas que brillan como dos soles

Para suavizar la cosa, habíamos visto la carta y sus precios en el exterior (en Francia, por ley, los precios de las cartas de los restaurantes han de ser públicos), donde el día previo a nuestra visita habíamos visto que tenían un menú “Découverte”, algo así como menú de “Descubrimiento”, a 68 Euros por persona, con tres platos, dos vinos seleccionados por el somelier y postre. Tiene buena pinta, pensamos, así que hacemos la imprescindible llamada para reservar y conseguimos hora para las 13:00 del sábado.

Madrugamos y desayunamos pronto para ir haciendo sitio en el estómago. El restaurante tiene una zona de aparcamiento público cercana, pero tiene también servicio de aparcacoches, así que ir con nuestro Porsche no es problema ninguno. Tenemos la suerte de encontrar un sitio libre a veinte metros del restaurante, con lo que llegamos perfectamente puntuales. En el restaurante no se exige corbata, pero si que vayamos vestidos con una cierta elegancia. Echarnos una colonia buena ya es potestativo.

Ambiente general en el Restaurante
Ambiente general en el Restaurante

La piedra natural de la fachada del edificio continúa en mármol y suelos de parquet en el interior, con ese punto de aire acondicionado que se agradece pero no molesta, algo que en tantos y tantos locales parecen no coger el tranquillo. La decoración tiene reminiscencias clásicas pero mantiene formas modernas en un equilibrio que encontramos muy agradable. Una señorita nos acompaña a nuestra mesa y van desfilando el maître, el somelier y nuestro camarero de zona. El tono y las formas son perfectas: Ni demasiado cercanas ni demasiado distantes. Es algo que en Francia han desarrollado hasta llegar a hacerlo un arte y que hace que uno se sienta perfectamente a gusto.

Nos traen las cartas, las cuales viene con precios para los caballeros y sin precios para las señoras, naturalmente. Fisgamos aquí y allá y finalmente pedimos dos menús Découverte tras mirar con el rabillo del ojo la ración de bogavante a 80 Euros. Se nos va haciendo la boca agua.

El maitre prepara unos bogavantes antes de servirlos a los comensales
El maitre prepara unos bogavantes antes de servirlos a los comensales

Para entretenernos nos traen algo de pan hecho en el obrador del restaurante junto con una jarrita conteniendo aceite de oliva de la zona de La Provenza. Es un buen aceite que ya conocemos de nuestras andaduras por las tierras de la lavanda, pero no supera a las exquisiteces que salen de Jaén, así que ponemos cara de apreciarlo pero internamente no nos impresionamos. De momento.

El entrante

El somelier va recitando las virtudes de los caldos elegidos para maridar con el menú mientras nos traen un entrante basado en pescado y verduras con una salsa que apetece decir al camarero que se olvide del descubrimiento y que solo quieres tomar salsa durante el resto de la comida, tan deliciosa está. Las raciones no son grandes, todo hay que decirlo, y están a medio camino entre las raciones que se suelen servir en un menú gastronómico y las que se suelen servir a la carta.

Carpaccio de Tomates

Maridamos el plato y nos sorprende el segundo, donde aparece un carpaccio de tomates, muy floreado él. Son simplemente tomates pero se trata verdaderamente de un plato maestro donde en vez de tomates verdes y rojos la apariencia es de frutas! Donde vemos sandía y kiwi tenemos unos tomates de textura exquisita acompañados aquí y allá de pequeñas lonchas de queso. Y coronando el plato, una porción de helado! El contraste de sabores es sencillamente formidable y a estas alturas nos tienen ya ganados.

Comentamos nuestra satisfacción a nuestro camarero y los “merci” se suceden. Notan enseguida que estamos disfrutando y notamos que nuestra satisfacción les hace disfrutar a ellos también. Buena simetría esta que continua con un plato de pescados. No atinamos a entender en francés el nombre exacto del pez de que se trata pero si que provienen del río Dordogna, todo un hábitat natural que es el que en realidad se encarga de dar vida a esta región. Es pues un pescado blanco de sabor muy suave aderezado con unos espárragos hechos en su punto a la plancha y una espuma de algas, creemos reconocer. Seguimos maridando adecuadamente y casi sin darnos cuenta llegamos a los postres.

Pescado de la Dordogne

Lo primero que aparece es el carro de los quesos, el cual tiene un suplemento de 20 Euros. El queso en Francia es casi una religión y hay un dicho que dice que los franceses tienen una variedad de queso por cada día del año. No sabemos con certeza si tienen tantos, pero si que es verdad que los buenos restaurantes franceses tienen todos carrito de quesos para los postres. Y mayor es el carrito cuantas más estrellas Michelin tenga el local. Este que se nos ofrece es de tamaño ya considerable, aunque una sola persona es capaz de moverlo con cierta holgura.

Helado de vainilla y sopa fría de menta

Nosotros somos más de azúcares que de lácteos, así que dejamos ir a los quesos y nos concentramos en el postre, el cual llega pronto: Se trata de una esfera de vainilla acompañada en la parte central del plato de una pequeña sopa fría con un leve recuerdo a menta.

El segundo postre

A pesar del excelente buen sabor nos parece poca cosa, pero enseguida nos damos cuenta de que solo ha sido el prepostre. Rápidamente nos traen otro plato con una sutil creación de sabores que crepitan en nuestra boca. Extraordinario. El nombre de este postre: “Hojas crocantes al cremoso de tomillo, limón, salicorne marino, gel de vinagre de Pavía y su sorbete de frambuesa”. Ahí es nada!

Le Soufflé

Pero aún nos falta el postre principal: Soufflé. Esto merecería solamente para si mismo una entrada a este Blog. Supremo. Nunca hemos tomado mejor soufflé en nuestra vida. Se trata de una especialidad del Chef, Ronan Kervarrec. Pongámoslo en perspectiva: Aún estando en Francia, no hay tantos restaurantes con dos estrellas Michelin, y en cada uno de ellos tienen sus especialidades, las cuales no tienen porqué coincidir en el soufflé. Estamos pues ante uno de los mejores soufflés ya no solo de Francia sino probablemente del planeta. Inenarrable. Os podemos decir, y es en serio, que solo por este soufflé ya merece la pena venir a comer a este restaurante.

Infusiones naturales
Infusiones naturales

Tras esta obra maestra nos ofrecen una infusión. O mejor dicho, el carrito de las infusiones. No se trata simplemente de sobres metidos en cajas de madera, sino que el propio carrito contiene una buena colección de plantas vivas para hacer la infusión que uno desee. De esto pasamos, como en el bridge, para irnos directamente al café.

Y la tarta de café

El café con leche está muy bueno, pero lo que de nuevo nos sorprende es que nos traen con el café… tarta de café! Pero si ya no podemos más!! La tarta (ya a medias en la foto) viene elegantemente presentada en un plato cuya “cimentación” no es otra cosa que granos de café, para que de esta forma el sabor de la tarta se amplifique tanto visual como olfativamente.

Qué más podemos decir. La experiencia en la Table de la Hostellerie de Plaisance satisface a los gourmets más exigentes y salimos exultantes y con la sospecha de que algo de peso hemos cogido. Nos da igual: ya lo compensaremos cenando solamente un par de piezas de fruta.

Nuestra mesa tras la comida
Nuestra mesa tras la comida

En resumen: Un dos estrellas Michelin que merece la pena visitar. Con que solamente estemos a 100 kilómetros de Saint-Emilion ya es obligatorio acudir. Lo tiene todo: Excelente comida, servicio inmejorable, instalaciones tremendamente agradables y precio en justa medida a lo que se recibe. La Table de la Hostellerie de Plaisance se gana nuestra condecoración AsturRing Approved Ultra. No hace falta decir más.

Nuestro sello AsturRing Approved Ultra
Nuestro sello AsturRing Approved Ultra

Post Data:

Otro Restaurante muy recomendable en Saint-Emilion, con una comida deliciosa, es L’Envers du Decor, del mismo propietario de La Hostellerie y a unos precios entre el 40% y el 50%, aunque en Francia, ya se sabe, esto del precio final depende muy mucho de lo que uno maride en vinos.

L'Envers du Decor: De la misma propiedad que el restaurante de la Hostellerie de Plaisance
L’Envers du Decor: De la misma propiedad que el restaurante de la Hostellerie de Plaisance

3 comentarios sobre “Restaurante: La Table de la Hostellerie de Plaisance**

  1. Anonimo Contestar

    Me parece una entrada muy interesante…como no solo de coches vive el hombre están muy bien estos apuntes sobre restaurantes para saber donde ir a repostar nosotros…
    Un restaurante con estrellas Michelin siempre merece la pena, sin duda en cuanto tenga planeada una ruta por la zona lo probare.
    Muchas gracias por el Blog, es muy interesante.

  2. Luis Contestar

    Muy bueno…. Espectacular el reportaje.
    Me lo apunto en la lista de «pendientes»
    Gracias.

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