Restaurante: Balcón del Sueve (Hotel Palacio de Luces)

Hacía ya tiempo que no traíamos una entrada gastronómica a este Blog, mas concretamente desde el verano. Y sabemos que sois muchos de los que venís desde fuera de Asturias los que estáis siempre con ganas de más y más información donde bien restaurar en esta región. Al fin y al cabo de lo que se trata es de venir a tiro hecho con el Porsche: Disfrutar de nuestras rutas y reponer los esfuerzos empleados con merecidas comidas.

Hotel Palacio de Luces: Hall del hotel.

Hotel Palacio de Luces: Hall del hotel.

El Balcón del Sueve es especial. En primer lugar es el restaurante de un Hotel de cinco estrellas, el Hotel Palacio de Luces, que pertenece a la cadena hotelera Relais & Chateaux. Esto es ya una garantía, pero es que además está el espíritu de Lorenzo. Esto conviene explicarlo debidamente.

Hotel Palacio de Luces ya cerca del restaurante.

Hotel Palacio de Luces ya cerca del restaurante.

Lorenzo era un tipo delgado, relativamente alto. Amable, cortés y con esa delicadeza amable y elegante que solo tienen los maitres que saben guardar las distancias. Ha habido y hay otros maitres en Asturias de alta escuela, pero ninguno con el carácter de Lorenzo. Y con el conocimiento y sabiduría culinaria que tenía Lorenzo, muy pocos, contados con los dedos de una mano. Era un verdadero placer escuchar sus explicaciones sobre los manjares que se sirven en el restaurante. Explicaciones que iban más allá de que el Laurent Perrier marida de maravilla con la lubina pescada por la mañana en el puerto de Lastres. Lorenzo iba mucho más allá: Si había trompetas de la muerte te contaba donde encontrar este tipo de setas, en qué época se dan y cómo cortarlas. Si había mero podía instruirte perfectamente en las artes empleadas en su pesca, y si había merluza y la pedías con alioli te reñía cariñosa y adecuadamente. Lorenzo eclipsaba la excelente comida del restaurante. Con él ibas al Palacio de Luces a aprender y comprendías qué era eso de los puttonyos del Tokaji Oremus.

Un día Lorenzo se jubiló. Cogió sus cañas de pescar y se fue a vivir a la Costa del Sol, que bastante lluvia ha caído ya en Asturias durante las décadas que este hombre de pura costa Cantábrica ha vivido en esta región. Por los veranos vuelve a Lastres y no tiene inconveniente, si es necesario, en remangarse dos o tres días y echar una mano y unos consejos en el restaurante.

Todo eso crea un poso que ha impregnado el sitio y que Andrés, el nuevo maitre, está dispuesto a afrontar, defender y continuar. Hacía unos años que no comíamos en el Balcón del Sueve y era hora de visitarlo de nuevo y contemplar otra vez el magnífico macizo montañoso que da nombre al restaurante a través de la lámina corrida de cristal que te separa del exterior. Es un placer comer y a poco que te fijes, identificar la cara Norte de la subida al Fito.

Restaurante Balcón del Sueve: Vista general del comedor.

Restaurante Balcón del Sueve: Vista general del comedor.

Por otra parte, el Chef sigue siendo el mismo. Hablamos aquí de Nacho García Canellada, cuyo excelente hacer sigue dando lustre a los fogones. Pasan los años y con el variar de los gustos del cliente varía algo también la carta, pero la esencia permanece. Además estamos de suerte y nos han dado la que es probablemente la mejor mesa del comedor. A metro y medio tenemos esta vista:

Restaurante Balcón del Sueve: El Fito y resto de montañas del macizo desde el comedor.

Restaurante Balcón del Sueve: El Fito y resto de montañas del macizo desde el comedor.

Crema de queso con crujiente de maiz y Croqueta de compango.

Crema de queso con crujiente de maiz y Croqueta de compango.

Y tras ponernos cómodos debutamos la comida con el entrante: Crema de queso con crujiente de maiz y croqueta de compango. “Compango” es todo lo que se echa a la fabada para que coja su sabor: chorizo, morcilla, etc., pero no es una croqueta donde burdamente se encuentre uno con trozos de chorizo o morcilla, no. Es una delicia que nos trae en forma del crujir de la croqueta los sabores a auténtica fabada asturiana. Y el crujiente de maíz con crema de queso, delicioso también, con recuerdo de sabor a torto asturiano y suavizado todo ello por la crema de queso.

Salpicón de pixín alangostado y langostinos.

Salpicón de pixín alangostado y langostinos.

Pasamos ahora al Salpicón de pixín (rape) alangostado y langostinos. Este es un clásico de este restaurante y un imprescindible. En pocas palabras podemos decir que probablemente sea el mejor salpicón que se puede comer en Asturias. Es de eso que te apetece comer de primero salpicón, de segundo salpicón y de postre … salpicón! para así estar de placer continuo sin solución de continuidad. Hay que remarcar no solo la frescura incomparable de los componentes sino también el contraste de sabor entre el pescado/marisco y los tiernos trozos de piña picada sobre los que descansa este manjar.

Atún con vinagreta de manzana y tomate.

Atún con vinagreta de manzana y tomate.

Y nos vamos al segundo: Atún con vinagreta de manzana y tomate. Puro sabor a mar. El atún está muy poco hecho, uno o dos puntos menos de lo que con otra presentación sería un tartar. El tomate y la vinagreta de manzana son sutiles pero enmarcan perfectamente el sabor del plato. El único problema, y por aquello de ponernos un poco críticos, diremos que el salpicón ha puesto la vara de medir tan alta que no podemos darle una matrícula de honor al atún. Lo dejamos en un sobresaliente.

Torrija y crema de arroz con leche.

Torrija y crema de arroz con leche.

Pero recuperamos la matrícula con la torrija y crema de arroz con leche. Es difícil describirla. Tiene un sabor tan redondo y delicado que no parece posible ir más allá. Os recomendamos comerlo muy lentamente para prolongar así el placer de rematar la comida. No os arrepentiréis.

Restaurante Balcón del Sueve: Aspecto exterior desde la terraza.

Restaurante Balcón del Sueve: Aspecto exterior desde la terraza.

Resumen y calificación

Sigue siendo el Balcón del Sueve un restaurante de referencia en Asturias. Magnificamente situado al lado del Fito y a pocos kilómetros de AsturRing, es prácticamente imperdonable no pasar por aquí si vienes con tu Porsche a disfrutar unos días de Asturias haciendo nuestras rutas. Aparcamiento fácil para nuestros coches y acceso sin problemas, ya que han mejorado la entrada donde hace años los deportivos más radicales podían llegar a rozar los bajos.

Desde el punto de vista culinario y gastronómico es un placer comprobar que sigue manteniendo la calidad, la atención y el cariño hacia el cliente. Está Andrés al volante del comedor pero seguimos notando la presencia de Lorenzo. Por todo esto no podemos por menos que darle nuestro sello AsturRing Approved y vigilarlo de cerca acudiendo con más frecuencia porque sospechamos que vamos a tener que ponerlo en AsturRing Approved Plus.

Nuestro sello AsturRing Approved

Nuestro sello AsturRing Approved

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